Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma,
uno aprende que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos,
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta,
y los ojos abiertos,
con la gracia de una mujer
y no con el dolor de un niño…
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad,
y después de un tiempo uno aprende: que si es demasiado,
que hasta el calorcito del Sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien te traiga flores…
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale y uno aprende y aprende…
con cada adiós, uno aprende.
Jorge Luis Borges





Nov 16, 2008 at 14:21:23
Este texto no es de Borges!!
Nov 17, 2008 at 09:59:11
¿Y de quien es?